Jurista, formación y estándares profesionales
La asistencia jurídica la presta un especialista con titulación universitaria en Derecho. El enfoque parte del análisis previo de la posición jurídica y va más allá de la preparación formal de documentos: se estudian los documentos, los hechos, las pruebas, los plazos, la competencia judicial, las posibles objeciones de la otra parte y los riesgos de ejecución de la resolución.
La cualificación profesional se mantiene regularmente mediante formación complementaria. Se dispone de varios certificados de formación continua, lo que permite tener en cuenta los cambios legislativos, la jurisprudencia y los requisitos de calidad de los documentos procesales.
El jurista pertenece a una asociación profesional de juristas. Esto refleja su participación en el entorno profesional, su trabajo con estándares jurídicos y su orientación hacia una prestación responsable de los servicios jurídicos.
La responsabilidad profesional está asegurada por 5 millones de rublos. Para el cliente, esto constituye un indicador adicional de la seriedad con la que se abordan el asunto, los documentos y la calidad del trabajo jurídico.
Equipo y organización del trabajo
El trabajo sobre el asunto se organiza como un proyecto jurídico: primero se define la tarea del cliente, después se analiza el conjunto de pruebas y, a continuación, se elabora una estrategia y una lista de actuaciones necesarias. En situaciones complejas se realiza un análisis de equipo: la posición se contrasta desde varias perspectivas, incluidos los hechos, el Derecho, las pruebas, los riesgos procesales y la dimensión económica de la controversia.
El equipo puede incluir un jurista, un asistente documental, un analista de jurisprudencia y especialistas externos. Cuando es necesario, se incorporan peritos, tasadores, contables, especialistas técnicos o traductores, si ello ayuda a acreditar las circunstancias del asunto o a evaluar los riesgos.
Este enfoque es especialmente importante en controversias ante tribunales mercantiles estatales, asuntos civiles, conflictos contractuales, controversias patrimoniales, protección de los consumidores y asuntos con peritajes o procedimientos de ejecución.
Cómo se construye la posición jurídica
- se comprueba la base jurídica de las pretensiones o las objeciones;
- se distinguen las pruebas sólidas y las débiles;
- se evalúan los plazos, la competencia judicial y la fase procesal;
- se determina si se necesita una reclamación extrajudicial, demanda, contestación, recurso, solicitud procesal o informe jurídico;
- se explican al cliente de antemano los riesgos y el precio del trabajo.
Principios del equipo
El equipo jurídico no promete un resultado judicial garantizado, porque el desenlace depende del tribunal, de las pruebas y de la conducta de la otra parte. El cliente recibe una evaluación honesta de las perspectivas, un plan de actuación claro, un contrato, un alcance de trabajo definido y comunicación periódica sobre el asunto, en lugar de promesas grandilocuentes.