La primera instancia es la fase principal en la que las partes presentan los hechos, las pruebas, las objeciones y las solicitudes procesales. Corregir más tarde lo omitido puede resultar más difícil.
En qué fijarse
- Determine el tribunal competente y los participantes en el procedimiento.
- Defina la vía de protección y las pretensiones exactas.
- Prepare las pruebas y la acreditación de su envío a los participantes.
- Controle los plazos, los señalamientos de vistas y los requerimientos judiciales.
Pasos prácticos
- Elabore una cronología de los hechos.
- Organice las pruebas según cada circunstancia.
- Prepare de antemano las preguntas para los testigos y especialistas.
Por qué es importante una evaluación preliminar
La posición jurídica depende de los documentos, los plazos, la conducta de las partes y la vía de protección elegida. Un consejo general no sustituye el análisis de una situación concreta. Antes de enviar una reclamación, firmar un acuerdo o acudir a un tribunal conviene comprobar qué consecuencias tendrá la actuación elegida.