Los asuntos civiles abarcan controversias patrimoniales, contractuales, de vivienda, sucesorias y otras controversias particulares. La estrategia depende de los hechos y de las pruebas con las que pueda acreditarse la posición.
Cuándo puede necesitar asistencia
- reclamación de importes e indemnización de daños y perjuicios
- controversias sobre la propiedad y el uso de bienes
- impugnación de operaciones y protección de derechos vulnerados
- discrepancias sucesorias
- recurso contra la resolución y asistencia en la ejecución
Qué documentos preparar
- contratos y reconocimientos de deuda
- documentos de pago
- correspondencia y notificaciones
- documentos acreditativos de derechos
- documentos judiciales y pruebas de su envío a la otra parte
Cómo se organiza el trabajo
- diagnóstico jurídico de la situación
- determinación de la competencia judicial y de los participantes
- elaboración de una lista de pruebas
- preparación de la demanda, objeciones, solicitudes procesales y recursos
- representación y control de los plazos procesales
Resultado del trabajo
El contenido del servicio se determina por contrato y puede incluir análisis jurídico, preparación de documentos, negociaciones, representación y asistencia en la ejecución. Antes de comenzar se acuerdan las tareas, los plazos y el precio. No se garantiza un desenlace concreto de la controversia.
Qué ayuda al jurista a comprender una controversia particular
Empiece por el resultado práctico que necesita: obtener un bien, recuperar dinero, poner fin a una actuación, determinar el régimen de uso o revisar una resolución ya dictada. Describir el objetivo ayuda a distinguirlo de la vía de protección prevista. La formulación jurídica de las pretensiones se elige después de estudiar las circunstancias.
Resulta útil una breve cronología en la que cada hecho relevante se corresponda con un documento u otra fuente de información. Indique las fechas de celebración de acuerdos, entrega de dinero o bienes, detección del problema y envío de consultas o reclamaciones. Si desconoce la fecha exacta, conviene indicarlo en lugar de sustituirla por una aproximada sin explicarlo.
- Describa a los participantes y su relación con el objeto de la controversia.
- Enumere los hechos sobre los que las partes están de acuerdo.
- Destaque las circunstancias que cuestiona la otra parte.
- Indique qué acredita cada hecho relevante.
- Informe de los documentos judiciales recibidos y de las próximas actuaciones señaladas.
Las explicaciones propias, los documentos de la otra parte, los testimonios y el informe de un especialista cumplen funciones distintas. El jurista necesita conocer su origen y su integridad. Si un documento solo está disponible como fotografías de algunas páginas, indique dónde se encuentra el ejemplar completo y qué anexos faltan.
Las circunstancias técnicas a veces requieren conocimientos especializados: por ejemplo, el origen de un daño, la calidad de los trabajos o el cálculo del alcance de la reparación. Estas cuestiones se separan de la valoración jurídica del contrato y de la conducta de las partes. Esto permite analizar la necesidad de un estudio atendiendo al fondo de la tarea y evitar encargar un informe que no responda a la circunstancia controvertida.
Cuanto más clara sea la relación entre la finalidad de la consulta, los hechos y los materiales, más precisamente podrán definirse la asistencia jurídica y el orden del trabajo.